El Mar Adriático es la meca del buceo. Además de presentar aguas transparentes, en el fondo se vislumbran escenarios típicos de novela con una infinidad de animales, desde medusas hasta delfines, y vegetación de todo tipo. Incluso hay islas donde se organizan expediciones a barcos piratas y de guerra que aún continúan hundidos cerca de la costa.
En cualquiera de las islas, desde Istria hasta Dalmacia, se pueden contratar equipos para desarrollar este tipo de actividades. La infraestructura es óptima; para los turistas que ya tienen experiencia se diagraman recorridos de alta complejidad, y para los que recién empiezan hay equipos de funcionamiento simple y clases particulares.
Las modalidades más comunes son la de scuba o con botella, snorkel y la apnea. Para poder bucear, primero hay que pedir el permiso internacional de submarinismo, que tiene un costo de 13 euros. Todas las empresas dedicadas se centran en ofrecer un servicio seguro y apto para todo tipo de público.
Ir a visitar los barcos hundidos suele ser opción más tentadora, la mayoría eran parte de flotas dedicadas a la piratería que se acercaban a la zona de Pula, Dubrovnik o Split. Siglos atrás existía allí una ruta marítima que actualmente se convirtió en una suerte de paseo histórico. En la isla de Kaprije hay una cantidad importante de embarcaciones, la más famosa es el Francesca da Rimini, un buque italiano que transportaba armas para nutrir a los alemanes durante la II Guerra Mundial.
En las islas Brijuni se puede observar el Barón Gautsch, un barco de transporte austro hungaro de 90 metros de eslora. Se encuentra a unos 35 metros de profundidad. Para poder visitarlo hay que pedir autorización oficial, porque está protegido por el Ministerio de Cultura de Croacia.
La temporada más propicia para la práctica del buceo es entre mayo y octubre: las aguas aumentan su temperatura y los vientos están generalmente calmos. Explican los especialistas que por debajo de los 30 metros de profundidad las aguas se mantienen a 17 grados centígrados, el punto es saber desenvolverse en el caso que se desate una correntada.
Hay que estar rigurosamente informado sobre las novedades meteorológicas y asesorarse siempre en las zonas protegidas. Bucear sin permiso en determinados puede ser motivo de una multa.
Foto vía: clasedepatrimonio