
Las playas croatas son unas de las más apetecidas por turistas de todo el mundo gracias a sus bondades naturales y culturales que las hacen únicas.
Todas ellas son muy concurridas y visitadas durante el verano, pero una de las que goza de mayor reconocimiento es la playa Brela, localizada a unos 15 kilómetros de la playa de Makarska, entre las ciudades de Split y Dubrovnik.
Brela es el nombre la que pequeña villa turística que respalda las actividades de la playa, y durante décadas ha sido conocida como uno de los balnearios más atractivos de Dalmacia. El Turismo organizado comenzó aquí a principios del siglo XX con la construcción de los primeros hoteles. En la actualidad Brela tiene una población de 1.453 habitantes, los cuales se dedican a las actividades relacionadas con el vino, las frutas, y por supuesto, el turismo
Entre sus principales atractivos sobresalen los buenos restaurantes, los cuales ofrecen exquisitas especialidades de la cocina local e internacional; los programas culturales y de entretenimiento; y las excursiones organizadas de forma regular.
La playa se extiende por seis kilómetros, y uno de sus encantos, es que posee una serie sus calas privadas rodeadas de higueras, olivos y frondosos bosques de pino, ideales para alejarse de la multitud y disfrutar tranquilamente de las aguas cristalinas y zonas de grava preciosa. Cada cala es como una piscina aislada que garantiza privacidad y absoluta calma.
La playa se inclina suavemente hacia el mar azul, convirtiéndose en un lugar ideal para unas vacaciones en familia, sin olvidar además su agradable clima mediterráneo, hoteles y apartamentos de primera categoría.
Todos los hoteles, desde los más económicos a los más costosos, están bien ubicados, y están justo en la playa. Otra alternativa de alojamiento la brindan sus habitantes, quienes alquilan apartamentos o incluso habitaciones, lo cual sale mucho más barato que alojándose en un hotel.
Vale la pena tener en cuenta que la revista Forbes catalogó a esta playa como la sexta mejor del mundo y la mejor de Europa en 2004. Llegar a ella es fácil, ya sea desde Makarska o Split, y la mejor forma de hacerlo es por autobús.
Foto Vía ahenobarbus